
Clásico·Ficción Gótica
Leyendas
Gustavo Adolfo Bécquer
Adéntrate en el lado más oscuro y fascinante del romanticismo español con las historias de fantasmas y misterios imposibles de Gustavo Adolfo Bécquer.

“En una solitaria mansión inglesa, una joven institutriz descubre que los dos niños a su cargo guardan un secreto siniestro.”
Una institutriz inexperta es contratada para cuidar a dos niños huérfanos, Flora y Miles, en la remota mansión de Bly. Aunque los pequeños aparentan una inocencia deslumbrante, pronto surgen presencias inquietantes en los terrenos de la finca: figuras espectrales que parecen ser antiguos criados fallecidos. Convencida de que los fantasmas intentan apoderarse de las almas de sus pupilos, la joven se sume en una batalla desesperada por protegerlos. En esta cumbre del suspense psicológico, Henry James teje una pesadilla ambigua donde la frontera entre la posesión sobrenatural y la obsesión mental jamás llega a disolverse.
“Disculpe... creí que eso era precisamente lo que estaba haciendo usted.”
“Me pregunté incluso entonces por qué desearía no demostrarlo, y eso, con reflexión y sospecha, podría por supuesto haberme inquietado.”
“La primera jornada había resultado, en conjunto, como ya expuse, tranquilizadora; pero me tocó verla culminar en una aguda zozobra.”
“Estreché a la buena mujer entre mis brazos y, tras abrazarnos como hermanas, me sentí aún más fortalecida e indignada.”
“Allí dentro las cosas fueron muy distintas; allí, durante muchas jornadas posteriores, la situación fue bastante extraña.”
“Fue esa idea, ese segundo impulso, lo que me sacó directamente, por así decirlo, de la cámara interior de mi espanto.”
“Lo que me salvó, según comprendo ahora, fue que derivó hacia algo enteramente distinto.”
“¡Oh, por la impresión y el efecto, bien podría haber estado tan cerca como usted!”
“Lo que le había dicho al muchacho, ya que insistí en saberlo, fue que a ella le gustaba ver que los señoritos no olvidaban su condición.”
“Esperé y esperé, y los días, a medida que transcurrían, fueron limando asperezas a mi consternación.”
“¡Ah, no! —replicó, casi con todo el privilegio de la inconsecuencia infantil, con tono de protesta, aunque prolongando con dulzura el sonsonete de su negativa.”
“Jamás olvidaré la dulzura y el regocijo con que pronunció aquella palabra, ni cómo, tras decirla, se inclinó hacia adelante y me dio un beso.”
“¡Pues las mismas que me han deleitado, fascinado y, sin embargo, en el fondo, como ahora comprendo de modo tan extraño, desconcertado y turbado!”
“«Soltarlo» habría consistido, por ejemplo, en deslizar —por una vez en la vida— alguna alusión directa a la dama que los había preparado antes de mi llegada.”
“Habló con la dulce exageración de un reproche infantil—: ¡Pues fue para demostrarte que era capaz!”
“Rodeé el templo, vacilante, rondando alrededor; reflexioné que ya me había perjudicado con él de manera irreparable.”
“¡Oh, sí, me pidieron que no dijera nada; y por complacerlos —mientras estuvieran delante—, por supuesto que lo prometí!”
“Pero no añadí —por el momento— que mi carta, cerrada y con las señas puestas, seguía en mi bolsillo.”
“Podría ser, aunque la profundidad no es, según creo, muy grande en ninguna parte.”
“¡No hay nadie allí, señorita pequeña; nadie en absoluto... y usted nunca ve nada, cielo mío!”
“¡Y esos aires —resumí— son prácticamente lo que le ocurre ahora mismo!”
“Así, para aviso de quien pudiera concernirle, desfilé con el corazón encogido.”
“Sin embargo, aunque los tengamos —replicó, todavía con las manos en los bolsillos y plantado ante mí—, no cuentan gran cosa, ¿verdad?”

Clásico·Ficción Gótica
Gustavo Adolfo Bécquer
Adéntrate en el lado más oscuro y fascinante del romanticismo español con las historias de fantasmas y misterios imposibles de Gustavo Adolfo Bécquer.

Clásico·Terror psicológico
Charlotte Perkins Gilman
Encerrada en una mansión aislada para curar sus nervios, una mujer descubre una inquietante presencia tras el papel de su alcoba.

Clásico·Sátira
Oscar Wilde
El espectro más temible de la aristocracia inglesa se enfrenta a su peor pesadilla: una práctica familia estadounidense imposible de asustar.
Obra de dominio público (1898). Texto: Project Gutenberg #209. La versión en español es una traducción asistida por IA y puede contener erratas. Edición digital de Inkora Stories. Más información