
Novela Corta·Ciencia ficción
Ecos de silicio
Yara Rajná
Cientos de personas se han quedado vacías en Neo-Tokio, y en el último recuerdo de todas aparece el nombre del hombre que repara recuerdos.
La voz que no existía
Novela Corta Completa

“A las tres de la madrugada, su voz sintética cantó una dirección al otro lado del océano que nadie programó.”
En su cuarto de Medellín, Salomé compone canciones para una cantante virtual que apenas tiene cuarenta seguidores. Una madrugada, la pista exportada incluye una dirección en Japón que ella jamás escribió, y el tema explota en redes hasta recibir una respuesta al otro lado del mundo. Juntos deberán descubrir quién grabó esa voz hace dos décadas antes de que se apague para siempre.
“El software no inventa fantasmas; solo repite con demasiada obediencia lo que alguien dejó pudrirse en la memoria.”
“Hay ruidos que reconoces no por el oído, sino por la cicatriz que te dejaron cuando eras joven.”
“Una advertencia que cruza catorce mil kilómetros suena idéntica a una broma pesada hasta que te piden que mires por la ventana.”
“La tecnología barata tiene la decencia de no mentir; cuando falla, te muestra exactamente lo que oculta la carcasa.”
“El polvo de bodega huele igual en cualquier parte del mundo: a tiempo que alguien quiso esconder debajo de una lona.”
“Dos extraños hablando sobre cintas viejas en la madrugada se parecen demasiado a dos náufragos compartiendo una balsa que hace agua.”
“Si le quitas a una grabación el brillo que le pusieron para venderla, lo que queda abajo suele ser un grito de auxilio.”
“Entrar a un sitio prohibido no requiere valor, solo el cansancio suficiente de haber vivido veinte años con una culpa atravesada en el pecho.”
“La distancia entre dos continentes no se mide en millas náuticas, sino en las horas que pasas escuchando una cinta que nadie más tiene.”
“Las madres de los artistas que murieron jóvenes guardan el silencio en cajas de galletas que nadie se atreve a abrir.”

Novela Corta·Ciencia ficción
Yara Rajná
Cientos de personas se han quedado vacías en Neo-Tokio, y en el último recuerdo de todas aparece el nombre del hombre que repara recuerdos.

Relato·Romance
Leo Marchetti
Cada mañana deja una carta en el banco del andén tres. Cada tarde, alguien la ha contestado.

Relato·Juvenil
Valeria Quintana
Grabar una leyenda urbana parecía divertido, hasta que el micrófono captó pasos en la torre abandonada.
Obra original de Inkora Stories, escrita con asistencia de IA bajo dirección y revisión editorial humana. Inés Montero es un seudónimo editorial. Más información